LLEGÓ LA NAVIDAD
Por David Fontalvo Baquero *
Ingeniero Civil, escritor y poeta
Los faroles, luces y guirnaldas, son los símbolos de las fiestas de navidad que incluyen el año nuevo.
Es la época en que la mayoría de las personas y algunas durante muchos años, han esperado estas fiestas, ya que desde pequeños han tenido sueños que muchas veces se han hecho realidad.
Iniciando el mes de diciembre, todo se ve más alegre, radiante por el sol que se muestra con mas brillo en estos días, el amanecer nos trae una hermosa neblina, propia de esta época de verano y el atardecer es coloreado de diferentes colores para formar los arreboles.
Además, es la época de las brisas o ventoleras que ayudan a que los árboles muestren su alegría moviéndose, como si estuvieran bailando y sus hojas parecen aplaudir, cual niños en las novenas.
Ya para el 16 de diciembre, dia que comienza la novena y la iniciación de la navidad, esta todo preparado para acoger a los niños y llevarlos por un sendero feliz durante nueve días, donde al final de la novena, el 24, su sueño se cumpla.
También es el sueño y el esfuerzo de los padres, para no desilusionar a ese hijo que le han inculcado que ese día es la víspera del nacimiento de Jesús, que sería quien traería los regalos.
Así, hemos ido creciendo y los que nos volvimos padres, repetimos la historia con cada uno de nuestros hijos, como si en cada navidad añoraramos aquella niñez que algún día tuvimos y quizás muchos sueños se nos cumplieron.
Es la navidad, con faroles, luces y guirnaldas, esa época en que esperamos que la vida esté llena de armonía, de confianza y de ilusiones donde el amor por lo que cada uno o por quien cada uno quiera, sea firme y duradero. Se espera además, que el año venidero sea propicio para cumplir metas y sueños aún no cumplidos.
Cada farol, cargado por la mano inocente de un niño, cada luz y cada guirnalda que adorna el portal de una casa, son símbolos de la fe y la ilusión con que cada persona y hogar esperan el año nuevo.
Son como el incienso, la mirra y el oro, que los reyes magos llevaron al pesebre, para que al niño Dios recién nacido no le falte nada.
Así mismo, esperamos que a nuestros hogares, hijos, familiares y amigos no nos falte lo necesario para un buen vivir.
Los faroles, luces y guirnaldas lucirian más hermosos y radiantes en las manos de los niños y en los portales de las casas, si cada rostro reflejara esperanza, alegría y mucho amor.
Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo.
* DAVID FONTALVO BAQUERO
Nació en Sincelejo, Sucre, Colombia. Ingeniero civil. Es un apasionado por la poesía y se ha dedicado a cultivarla: para rendir un homenaje al amor, a la naturaleza y a la vida integral; inspirándose en lo circundante y en las vivencias, y apelando a la imaginación y a la memoria, en aras de sembrar algunas semillas que coadyuven a la consecución de un mundo mejor.
Nació en Sincelejo, Sucre, Colombia. Ingeniero civil. Es un apasionado por la poesía y se ha dedicado a cultivarla: para rendir un homenaje al amor, a la naturaleza y a la vida integral; inspirándose en lo circundante y en las vivencias, y apelando a la imaginación y a la memoria, en aras de sembrar algunas semillas que coadyuven a la consecución de un mundo mejor.

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